Nadie sintio lo que yo siento por vos, estoy segura.
Tal vez ese es mi error: sentir demasiado. Conmigo no hay grises, es todo blanco o todo negro. No te quiero a medias, no te amo por la mitad. Te quiero todo, quiero hasta las partes que odio de vos. Amo los besos y los abrazos que me das, amo que cumplas mis caprichos. Odio que te levantes temprano y pongas el noticiero, odio que no puedas dejar un segundo los platos sucios, odio que te gusten mis besos en la espalda porque yo amo los tuyos y los dos al mismo tiempo no se puede. Amo que me abraces para dormir y me destapes para poder abrazarnos mejor. Odio la musica que a vos te gusta. Odio amarte de esta manera: con todo lo que soy, con el alma, el corazón, tragicamente, tiernamente. Odio que me hagas sentir cosas que nunca senti. Odio querer con vos cosas que nunca quise -el matrimonio, los hijos y el perro-, odio que me conozcas mejor que nadie, odio que sepas hacerme sonreir tan facilmente.
Y amo sentir con vos cosas que nunca habia sentido. Amo querer esas cosas estupidas como el matrimonio y los hijos. Amo que me conozcas mejor que nadie porque no quiero que nadie mas me conozca. Amo que, a pesar de haber tenido un dia de mierda, puedas hacerme sonreir tan facilmente.
Conmigo es blanco o negro; es tierno, es tragico, es dramatico, enroscado, dificil y muy facil a la vez: decime que me amas, decime que soy la unica. Y, con solo esas palabras, ya no estare rota.
viernes, 28 de marzo de 2014
Broken
sábado, 7 de diciembre de 2013
Latitud 33.
Se que no soy la primera persona que sufre o sufrió por amor.
Se que soy el cliché del escritor que toma vino y se inspira.
Se que antes que yo hubo centenares, miles de escritores ahogando sus penas en una copa de vino y una hoja; algunos lo hacían a mano (como yo en este momento: el vino en la izquierda, la del corazón, y la lapicera en la derecha), otros en maquina de escribir, y los contemporáneos en computadoras. Yo prefiero hacerlo a mano, me siento más desnuda, más expuesta.
Hoy estoy acá para hablar de mi historia de amor, que seguramente es parecida a la de muchos de ustedes (o no) pero es de lo que sé escribir desde que tengo 14 años, es lo único que me inspira. No porque por mi vida no haya pasado por verdaderas tragedias: perdí a mi abuelo/padre a los 17 años de una enfermedad horrible; perdí a mi abuela/madre de una manera repentina. Pero esos temas no los quiero escribir, quedan para siempre en mi.
En cambio esta historia me moviliza, demasiado.
No soy la típica mujer, no quiero hijos, matrimonio, nada de eso. Pero como dicen por ahí: "uno no sabe hasta que sabe". Y creo que, con vos mi amor, lo supe.
Me mostraste una vida que creí que no quería, una vida que veía muy lejana.
Siempre fui libre, sigo siéndolo pero hay algo que me lleva a vos, hay algo que me ata a vos y no puedo descifrar qué es.
Sé que te amo, pero me pregunto ¿el amor puede hacernos tan felices y tan miserables a la vez? Al parecer la respuesta es: si (presidentes: peleen las guerras con amor, se mata más rápido)
A veces siento (y creo y compruebo) que no soy suficiente para vos. Lo intento, te juro por ese dios que dicen que existe que lo intento. No soy una maravilla: tomo alcohol como agua y no me se controlar (gajes del oficio les digo), no soy una "ama de casa" ni pienso ni quiero serlo; eso de procrear lo veo muy lejano en mi vida; así que me pregunto ¿qué puedo darte mi amor? El amor esta sobre valorado y no quiero darte menos de lo que te mereces, quiero hacerte sentir la misma felicidad que vos provocas en esta pseudo escritora pero ¿cómo? Siento y sé que jamás podré.
¡Soy extremadamente miserable!No sé cómo hacer feliz al único hombre que me hace sonreír. Ya sé, dirán que fácilmente caigo en todos los clichés del escritor: se acaba el vino y desvaría, pero juro que no es así. Verdaderamente no sé cómo hacer feliz a un hombre.
Desde que dicha persona y yo nos separamos, no me volví a enamorar, creí que lo había hecho pero no se puede comparar un océano con un vaso de agua salada, ¿no?
Tampoco intente demasiado. La única persona que valía mi esfuerzo era yo misma, y cuando un vaso de vino no bastaba, seguía mi camino. Pero con él es diferente. Me hace desear cosas que jamás imagine. Y me da miedo. Pero no es un miedo irracional, miedo a que me lastimen y quedar expuesta como antes. Es miedo a perderlo, miedo a (como dije antes) no ser suficiente.
viernes, 22 de noviembre de 2013
Noviembre.
Estoy cansada de estirar mi mano en las noches y no sentirte ahí. Estoy cansada de despertarme y no poder darte un beso de desayuno. Estoy cansada de esperar por cosas que tal vez nunca sucedan. No quiero el matrimonio, los hijos y vivir con vos ya; quiero poder caminar con vos de la mano, quiero poder gritarle al mundo que te amo y que vos me amas también. Quiero hacerte feliz todos los días, no solo cuando nos podemos escapar de la realidad.
Tal vez no soy lo suficientemente buena para vos, tal vez no soy la mujer que queres que sea, que esperas que sea. Pero soy esto: casi nunca soy seria, y siempre soy seria. Demasiado profunda, demasiado superficial. Muy sensible, muy insensible. Soy una colección de paradojas. Y estoy aterrada por quererte así, pero acá estoy, queriéndote de todas maneras. Queriéndote aunque sé que si alguien sale herido voy a ser yo; sabiendo que recoger los pedazos restantes de mi corazón nunca fue fácil, pero lo arriesgo de todas formas. Lo arriesgo porque sé que querernos no siempre llego a ser perfecto, pero nunca fue un error. Nunca sentí nada más real, más intenso que lo que siento cuando te beso, cuando te abrazo. Vos me das la mano y me tocas el alma. Y eso es amor.
A veces trato de dormir porque en el momento en que abro mis ojos tu recuerdo aparece. Cada imagen esta grabada en mi retina, y se repiten una y otra vez. Tu aroma, el sabor de tu piel, tu respiración; cada segundo de esa noche se repite en mi cabeza. Y en mi cuerpo. Todo en mí ser se estremece. Puedo sentir tus caricias en mi rostro arreglándome el pelo. Puedo sentir tus brazos rodeándome, atrayéndome a tu cuerpo. Puedo sentir como me sacas la ropa despacio, sin apuros; como me besas mientras me acaricias la espalda. Todavía escucho como me decís: "te quiero" al oído mientras me haces el amor. Todos y cada uno de tus besos quedaron marcados en mi piel, en mi boca. Nunca me había sentido así antes, y es porque nunca me había entregado así antes. Mi mente, cuerpo y alma fueron tuyos. Mi mente, cuerpo y alma son tuyos. Te entregue todo mi ser. Y sin embargo nunca me sentí tan completa.
viernes, 1 de noviembre de 2013
28 de octubre.
Hay ciertos días que uno quisiera borrar del calendario. Días en los que el dolor es tan grande que no podes respirar bien y te duele tanto el alma que te duele el cuerpo también. Y donde la impotencia de no poder estar ahí para las personas que amas mas que a vos misma es tan grande que rompes cosas para sentirte medianamente bien. Hay días, como hoy, que te duelen los brazos por acumular abrazos que tenes y no podes dar. Esos abrazos en los que intentas acomodar las piezas rotas en el cuerpo de la otra persona (aunque no lo logres). Hay días como hoy en que las lagrimas caen al mismo tiempo que la lluvia, y no cesan, son una tormenta. Días en los que te das cuenta que todo es real: el dolor, el sufrimiento, el amor, la injusticia. No son solo palabras, son un torbellino que te desgarra de adentro hacia afuera dejándote vulnerable, dejándote (muchas veces) entumecida.
Hay días, como hoy, que podemos arrancar del calendario pero jamas podríamos arrancarlo de la memoria.
Hay días, como hoy, que podemos arrancar del calendario pero jamas podríamos arrancarlo de la memoria.
viernes, 20 de septiembre de 2013
Fantasma.
Conozco gente nueva. Me río de sus incoherencias. Se ríen de las mías Compartimos una comida. Compartimos muchas bebidas. Escuchamos música que nos gusta. Discutimos temas de actualidad. Peleo porque me molestan con River. Los miro con mala cara. Sonrío. Sirvo otra copa. Brindamos. Seguimos hablando incoherencias. Vuelvo a sonreír Nos despedimos con ganas de mas. Se van, nos veremos en otra ocasión.
Me acuesto e intento escribir. No me sale. Me limpio los aros. Me lavo los dientes. Me expando la oreja de un 8mm a un 10mm. Intento escribir (otra vez). No me sale. Me resigno. Miro un rato de tele para inspirarme. Se me cierran los ojos.
Sueño con la gente que acabo de conocer. Sonrío en sueños. Aparece la persona que rompió mi corazón con su esposa. ¿Qué carajo le paso a mi sueño? Mi sueño se transforma en pesadilla. Mi pesadilla en realidad. Abro los ojos. Ya no puedo dormir. Intento escribir. Me sale esto:
Me acuesto e intento escribir. No me sale. Me limpio los aros. Me lavo los dientes. Me expando la oreja de un 8mm a un 10mm. Intento escribir (otra vez). No me sale. Me resigno. Miro un rato de tele para inspirarme. Se me cierran los ojos.
Sueño con la gente que acabo de conocer. Sonrío en sueños. Aparece la persona que rompió mi corazón con su esposa. ¿Qué carajo le paso a mi sueño? Mi sueño se transforma en pesadilla. Mi pesadilla en realidad. Abro los ojos. Ya no puedo dormir. Intento escribir. Me sale esto:
"Siempre es la misma situación, real o no, pero siempre es la misma: conozco a alguien interesante, sonrío, me divierto, te olvido por unas horas y siempre reapareces. Ya sea en sueños o físicamente te veo. Estas ahí como un fantasma recordándome que solo soy feliz cuando estoy con vos, recordándome que solo seré feliz si estoy con vos. A veces intento callar tu voz en mi cabeza con cerveza o alguna otra bebida (o sustancia) y eso sirve por un rato, puedo divertirme, puedo sonreír con otra persona. Pero cuando todo se termina siempre estas ahí. Tu voz en mi cabeza, tu fantasma en mi cama. Están ahí para recordarme que mi felicidad siempre tuvo y tendrá tu nombre. Recordándome que a pesar de que otros tengan mi cuerpo, mi alma y mi corazón siempre serán tuyos. "No releo lo que escribo, siento que no hace falta. Lo guardo como "Fantasma". Intento dormir.
jueves, 29 de agosto de 2013
Atípico.
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| Así que esta noche me quedare en casa y te extrañare mas de lo que tu sabes. |
Ahora son las 9 de la noche y estoy jugando juegos de mesa con mi hermana y mi cuñado mientras degustamos unas Heineken. Intento demorar la hora de ir a dormir porque sé lo que va a pasar: voy a soñar con él, otra vez. Y cuando me despierte en mitad de la noche y vea que mi cama sigue vacía, y vea que vos no estas (en realidad nunca estuviste) te extrañare como todas las noches, te extrañare como nunca te he extrañado.
Y al soñarte como siempre y extrañarte mas que nunca, mi día ya no es tan atípico.
miércoles, 28 de agosto de 2013
Jabón en polvo.
Desde que vi a la persona que rompió mi corazón discutir sobre jabón en polvo con su pareja entre en una especie de trance. Intente escribir para desahogarme pero me salio algo medio raro que se llama "Trate". Intente descargar canciones de Eminem para reírme un rato, pero me recordaban a una ex pareja así que lo descarte. Intente mirar una película pero las únicas que me llamaban la atención eran las estúpidas y románticas que me había comprado cierto día pre-menstrual. Intente leer a mis autores favoritos, pero ni "La senda del Perdedor", ni "You get so alone at times that it just makes sense", ni "Escritos de un viejo indecente" de Bukowski, ni "Matadero 5" de Vonnegut, ni "Corazón delator" de Poe podían alejar mi mente de esa imagen. Intente pintarme las uñas de colores alegres, porque, como dice Mirta Legrand: "como te ven te tratan" pero esa lógica pelotuda no funciona conmigo así que acá estoy tipeando con las uñas perfectamente pintadas de negro. Intente salir a caminar, pero tengo miedo de volver a cruzarme con él, así que camine hasta la esquina y volví a mi casa. Intente miles de cosas, pero ¿a quién quería engañar? Mi mente estaba inundada con la patética imagen que vi en la góndola de perfumería del ya nombrado supermercado.
Con esa imagen en la cabeza no pude evitar preguntarme: ¿qué hubiera pasado si estuviéramos juntos? ¿seria yo la que discutiría con vos sobre jabón en polvo? Todo el mundo sabe que no soy el llamado "material para novia" (es más, una persona que estaba conmigo me lo dijo antes de cortar la "relación" que teníamos). Yo no sueño con la casa, el marido y los hijos. Yo no sueño con ser ama de casa y llevar a los chicos al colegio y esperar hasta que mi marido llegue del trabajo. Esa no soy yo. Jamas me sentiría satisfecha siendo eso. Yo soy la de las aventuras, la de perderme en la ciudad, la de mojarme en la lluvia, la de salir de fiesta hasta el mediodía, la de vivir de noche y dormir cuando se pueda. Si mi vida fuera hijos, marido y casa, sentiría que fracase. Así que, sabiendo eso, me puse a pensar: ¿eso era lo que querías? ¿por eso la elegiste a ella y no a mi?
A veces pienso que con vos no me molestaría la casa y los hijos; con vos seria una pseudo ama de casa, con vos me pintaría las uñas de colores, con vos vería películas estúpidas y románticas, con vos leería novelas de amor, con vos escucharía blues y R&B, con vos escribiría 10 poemas al día y te los leería en el desayuno, con vos caminaría hasta el fin del mundo. No cambiaría la esencia de lo que soy, seguiría siendo la misma aventurera que se pierde en la ciudad, que se moja en la lluvia, sale de fiesta hasta el mediodía y duerme cuando puede...pero con vos, mi amor, discutiría toda la vida sobre jabón en polvo.
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