lunes, 28 de abril de 2014

read. write. sleep. dream. live. LOVE.

No puedo leer. Veo las palabras pero no las entiendo, no les encuentro sentido.
No puedo escribir. Las oraciones no tienen razón de ser. 
No puedo dormir. La cama se vuelve gigante, fría. Me empuja a saltar.
No puedo soñar. ¿De qué me sirve soñar una vida que no puedo vivir?
No puedo vivir. Monotonía, melancolía; eso no es vivir. 
Solo puedo amar. Solo puedo amarte, y amarte...y amarte duele. 

martes, 22 de abril de 2014

Si, quiero.

Quiero una noche especial.
Quiero mis flores favoritas, esas que nadie sabe que amo.
Quiero ese vino que solo tomo con vos.
Quiero que haya luna llena, esa que me enamora y me hace sentir tan chiquita.
Quiero refugiarme en tus brazos, sentir tu calor, tus latidos.
Quiero ver el amanecer juntos, ver ese sol que me hace sentir tan viva.
Quiero de esos besos que me das, esos que me llenan de placer.
Quiero que sea en nuestro mes.
Quiero un anillo parecido a nuestro amor: único.
Quiero el vestido blanco, las damas de honor y los padrinos.
Quiero una fiesta gigante para que todos vean lo feliz que me haces.
Quiero todas esas cosas, pero principalmente te quiero a vos. No hay nadie más, no quiero que haya nadie más.
Quiero que todo el mundo sepa que te amo.
Quiero que todo el mundo sepa que te elijo para toda la vida, todos los días, siempre.
Si, quiero.

viernes, 18 de abril de 2014

Acostarme con vos.

Saul Bellow dijo: "Si te levantas a escribir algo en la mitad de la noche, no tienes que cambiar nada". Creo que es verdad, asi que aca esta lo que escribi anoche.
Y quiero acostarme con vos. No solo por el placer que me produce sentirte dentro mio, no solo por los intensos orgasmos que me haces sentir, no solo porque somos adultos y eso es lo que los adultos hacen. Quiero acostarme con vos para demostrarte con el cuerpo lo que me haces sentir en el alma. Quiero acostarme con vos porque no encuentro otra manera de decirte todo lo que producis en mi. Pensé, pensé y pensé pero no hay otra manera.
Estoy desnuda, vulnerable, con todas las emociones a flor de piel, mirandote a los ojos y diciendote: "mirame, esto soy yo. Asi me haces sentir todo el tiempo: desnuda, vulnerable, protegida, apreciada, mujer y virgen, libre y eternamente tuya. Mirame, esto soy y te amo con todo lo que soy; te amo con todo lo que tengo. Con el cuerpo. Con la mente. Con la piel. Con el corazón."

viernes, 28 de marzo de 2014

Broken

Nadie sintio lo que yo siento por vos, estoy segura.
Tal vez ese es mi error: sentir demasiado. Conmigo no hay grises, es todo blanco o todo negro. No te quiero a medias, no te amo por la mitad. Te quiero todo, quiero hasta las partes que odio de vos. Amo los besos y los abrazos que me das, amo que cumplas mis caprichos. Odio que te levantes temprano y pongas el noticiero, odio que no puedas dejar un segundo los platos sucios, odio que te gusten mis besos en la espalda porque yo amo los tuyos y los dos al mismo tiempo no se puede. Amo que me abraces para dormir y me destapes para poder abrazarnos mejor. Odio la musica que a vos te gusta. Odio amarte de esta manera: con todo lo que soy, con el alma, el corazón, tragicamente, tiernamente. Odio que me hagas sentir cosas que nunca senti. Odio querer con vos cosas que nunca quise -el matrimonio, los hijos y el perro-, odio que me conozcas mejor que nadie, odio que sepas hacerme sonreir tan facilmente.
Y amo sentir con vos cosas que nunca habia sentido. Amo querer esas cosas estupidas como el matrimonio y los hijos. Amo que me conozcas mejor que nadie porque no quiero que nadie mas me conozca. Amo que, a pesar de haber tenido un dia de mierda, puedas hacerme sonreir tan facilmente.
Conmigo es blanco o negro; es tierno, es tragico, es dramatico, enroscado, dificil y muy facil a la vez: decime que me amas, decime que soy la unica. Y, con solo esas palabras, ya no estare rota.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Latitud 33.

Se que no soy la primera persona que sufre o sufrió por amor.
Se que soy el cliché del escritor que toma vino y se inspira.
Se que antes que yo hubo centenares, miles de escritores ahogando sus penas en una copa de vino y una hoja; algunos lo hacían a mano (como yo en este momento: el vino en la izquierda, la del corazón, y la lapicera en la derecha), otros en maquina de escribir, y los contemporáneos en computadoras. Yo prefiero hacerlo a mano, me siento más desnuda, más expuesta.
Hoy estoy acá para hablar de mi historia de amor, que seguramente es parecida a la de muchos de ustedes (o no) pero es de lo que sé escribir desde que tengo 14 años, es lo único que me inspira. No porque por mi vida no haya pasado por verdaderas tragedias: perdí a mi abuelo/padre a los 17 años de una enfermedad horrible; perdí a mi abuela/madre de una manera repentina. Pero esos temas no los quiero escribir, quedan para siempre en mi. 
En cambio esta historia me moviliza, demasiado.
No soy la típica mujer, no quiero hijos, matrimonio, nada de eso. Pero como dicen por ahí: "uno no sabe hasta que sabe". Y creo que, con vos mi amor, lo supe.
Me mostraste una vida que creí que no quería, una vida que veía muy lejana.
Siempre fui libre, sigo siéndolo pero hay algo que me lleva a vos, hay algo que me ata a vos y no puedo descifrar qué es. 
Sé que te amo, pero me pregunto ¿el amor puede hacernos tan felices y tan miserables a la vez? Al parecer la respuesta es: si (presidentes: peleen las guerras con amor, se mata más rápido)
A veces siento (y creo y compruebo) que no soy suficiente para vos. Lo intento, te juro por ese dios que dicen que existe que lo intento. No soy una maravilla: tomo alcohol como agua y no me se controlar (gajes del oficio les digo), no soy una "ama de casa" ni pienso ni quiero serlo; eso de procrear lo veo muy lejano en mi vida; así que me pregunto ¿qué puedo darte mi amor? El amor esta sobre valorado y no quiero darte menos de lo que te mereces, quiero hacerte sentir la misma felicidad que vos provocas en esta pseudo escritora pero ¿cómo? Siento y sé que jamás podré.
¡Soy extremadamente miserable!No sé cómo hacer feliz al único hombre que me hace sonreír. Ya sé, dirán que fácilmente caigo en todos los clichés del escritor: se acaba el vino y desvaría, pero juro que no es así. Verdaderamente no sé cómo hacer feliz a un hombre.
Desde que dicha persona y yo nos separamos, no me volví a enamorar, creí que lo había hecho pero no se puede comparar un océano con un vaso de agua salada, ¿no?
Tampoco intente demasiado. La única persona que valía mi esfuerzo era yo misma, y cuando un vaso de vino no bastaba, seguía mi camino. Pero con él es diferente. Me hace desear cosas que jamás imagine. Y me da miedo. Pero no es un miedo irracional, miedo a que me lastimen y quedar expuesta como antes. Es miedo a perderlo, miedo a (como dije antes) no ser suficiente.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Noviembre.

Estoy cansada de estirar mi mano en las noches y no sentirte ahí. Estoy cansada de despertarme y no poder darte un beso de desayuno. Estoy cansada de esperar por cosas que tal vez nunca sucedan. No quiero el matrimonio, los hijos y vivir con vos ya; quiero poder caminar con vos de la mano, quiero poder gritarle al mundo que te amo y que vos me amas también. Quiero hacerte feliz todos los días, no solo cuando nos podemos escapar de la realidad.
Tal vez no soy lo suficientemente buena para vos, tal vez no soy la mujer que queres que sea, que esperas que sea. Pero soy esto: casi nunca soy seria, y siempre soy seria. Demasiado profunda, demasiado superficial. Muy sensible, muy insensible. Soy una colección de paradojas. Y estoy aterrada por quererte así, pero acá estoy, queriéndote de todas maneras. Queriéndote aunque sé que si alguien sale herido voy a ser yo; sabiendo que recoger los pedazos restantes de mi corazón nunca fue fácil, pero lo arriesgo de todas formas. Lo arriesgo porque sé que querernos no siempre llego a ser perfecto, pero nunca fue un error. Nunca sentí nada más real, más intenso que lo que siento cuando te beso, cuando te abrazo. Vos me das la mano y me tocas el alma. Y eso es amor. 
A veces trato de dormir porque en el momento en que abro mis ojos tu recuerdo aparece. Cada imagen esta grabada en mi retina, y se repiten una y otra vez. Tu aroma, el sabor de tu piel, tu respiración; cada segundo de esa noche se repite en mi cabeza. Y en mi cuerpo. Todo en mí ser se estremece. Puedo sentir tus caricias en mi rostro arreglándome el pelo. Puedo sentir tus brazos rodeándome, atrayéndome a tu cuerpo. Puedo sentir como me sacas la ropa despacio, sin apuros; como me besas mientras me acaricias la espalda. Todavía escucho como me decís: "te quiero" al oído mientras me haces el amor. Todos y cada uno de tus besos quedaron marcados en mi piel, en mi boca. Nunca me había sentido así antes, y es porque nunca me había entregado así antes. Mi mente, cuerpo y alma fueron tuyos. Mi mente, cuerpo y alma son tuyos. Te entregue todo mi ser. Y sin embargo nunca me sentí tan completa. 

viernes, 1 de noviembre de 2013

28 de octubre.

Hay ciertos días que uno quisiera borrar del calendario. Días en los que el dolor es tan grande que no podes respirar bien y te duele tanto el alma que te duele el cuerpo también. Y donde la impotencia de no poder estar ahí para las personas que amas mas que a vos misma es tan grande que rompes cosas para sentirte medianamente bien. Hay días, como hoy, que te duelen los brazos por acumular abrazos que tenes y no podes dar. Esos abrazos en los que intentas acomodar las piezas rotas en el cuerpo de la otra persona (aunque no lo logres). Hay días como hoy en que las lagrimas caen al mismo tiempo que la lluvia, y no cesan, son una tormenta. Días en los que te das cuenta que todo es real: el dolor, el sufrimiento, el amor, la injusticia. No son solo palabras, son un torbellino que te desgarra de adentro hacia afuera dejándote vulnerable, dejándote (muchas veces) entumecida.
Hay días, como hoy, que podemos arrancar del calendario pero jamas podríamos arrancarlo de la memoria.